El Centro Nacional de Derecho del Consumidor (The National Consumer Law Center) aconseja a los deudores que prioricen sus deudas y decidan qué facturas deben pagar primero, normalmente los gastos domésticos (casa, apartamento, comida y medicinas), el teléfono móvil y otros servicios públicos, el coche y electrodomésticos como el frigorífico o la lavadora.
Estos son algunos de los pasos clave que recomiendan:
- Pagar siempre las necesidades familiares y las facturas relacionadas con la vivienda;
- Pague el mínimo exigido para mantener los servicios públicos esenciales;
- Pague préstamos para coches si un coche es esencial para su trabajo y su familia; [1]
- Pagar las deudas de manutención de los hijos y los impuestos sobre la renta;
- No aumente la prioridad de una deuda porque el acreedor le amenace con demandarle o llame continuamente a su casa.
- Algunas deudas pueden no ser legalmente exigibles. Véase más abajo el apartado “Puede que no sea legal cobrar la deuda”.
[1] En el caso de un préstamo sobre el título de un coche que no puede pagar, puede encontrar a alguien dispuesto a comprar el coche y utilizar ese dinero para pagar el préstamo, o simplemente entregar el coche al prestamista, especialmente si la deuda es superior al valor del vehículo.