Las circunstancias y el proceso mediante los cuales usted termine su contrato de arrendamiento pueden influir en su derecho a ingresar posteriormente a la propiedad para recoger sus pertenencias o recuperar correspondencia. Si usted está notificando la terminación del contrato, debe planear retirar todas sus pertenencias a más tardar el último día cubierto por el pago de la renta. Si enfrenta un proceso de desalojo por falta de pago, tenga en cuenta que los avisos por escrito de su arrendador o del tribunal pueden establecer plazos específicos. Revise cuidadosamente dichos documentos y, si es necesario, busque asesoría legal.
Si no retira sus pertenencias dentro de un plazo razonable, es posible que deba cubrir los gastos en los que incurra el arrendador por almacenar o desechar esos bienes. No dé por hecho que podrá ingresar a la propiedad una vez finalizado su contrato de arrendamiento.
Siempre que sea posible, procure que todos los acuerdos con su arrendador queden documentados por escrito.
Para evitar complicaciones posteriores, haga arreglos para resguardar sus pertenencias personales. Por ejemplo, puede dejar las llaves a una persona de confianza para que, en caso de detención o deportación, alguien pueda retirar sus objetos dentro de un plazo razonable. Asimismo, presente lo antes posible un formulario de cambio de domicilio en la oficina postal, para que su correspondencia sea reenviada. No debe esperar que su arrendador guarde o reenvíe su correo.