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Familia

Nuestro cerebro y nuestro cuerpo nos dicen cuándo estamos estresados. Estas son algunas de las formas en las que puede notar que está estresado:

  • Dificultad para pensar
  • Dificultad para planificar
  • Dificultad para recordar
  • Latidos rápidos
  • Falta de aliento
  • Palmas sudorosas
  • Boca seca
  • Tensión muscular
  • Mariposas en el estómago o malestar estomacal

Es importante escuchar al propio cuerpo para poder controlar el estrés antes de afrontar conversaciones difíciles. Puede ser útil intentar reconocer los propios sentimientos antes y durante las conversaciones con los hijos. Escuchar la respuesta de nuestro cuerpo puede ser una forma de conocer sentimientos difíciles, o al menos ofrecer algunas pistas sobre sentimientos menos accesibles. Cuando uno está estresado, puede ser útil practicar la respiración profunda, dar un paseo lento, escuchar música reconfortante o compartir los sentimientos con otro adulto de apoyo, como medio para encontrar el camino de vuelta a un estado más tranquilo. Es importante que, como padres, una parte de su atención se centre en su propio bienestar emocional, para poder cuidar de sus hijos y permanecer atentos a sus necesidades. Un niño necesita el consuelo de sus padres o cuidadores principales, pero sus sentimientos y su bienestar emocional también son importantes. Si ha estado alguna vez en un avión, recordará que, en caso de emergencia, los adultos deben ponerse primero ellos mismos la máscara de oxígeno para poder atender a sus hijos. Cuando los padres son capaces de gestionar con éxito su propio estrés, son más capaces de escuchar y estar abiertos a las preocupaciones de sus hijos.